ABSTRACT
Para establecer un sistema de evaluación de la actividad docente con suficiente eficiencia, será preciso contar con instrumentos de información variados y que ocupen diferentes fuentes de información.
Dentro de las que podrían considerarse como más viables son:
a) La población estudiantil: quien evaluaría al docente y su propio desarrollo de aprendizaje.
b) El profesorado: que evaluaría su propia labor y el desarrollo de aprendizaje de su alumnado.
c) Las Jefaturas de Áreas Académicas: que aportarían información sobre aspectos diversos de la práctica docente, desde el cumplimiento de tareas docentes dentro del aula hasta el cumplimiento de tareas que recaen en la parte administrativa del proceso educativo.
La principal conclusión a la que podemos llegar con respecto a los sujetos 1 y 2 y los seis grupos analizados, es que los patrones de comportamiento para un profesor son los mismos, por lo tanto podemos suponer que si aplicamos el mismo cuestionario a cualquier grupo, este se comportará de la misma manera.

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